Se abre un cielo.

No tengas miedo a la luz... no olvides lo que es amar.
Ruego a tus ojos que sientan mis pasos, no necesitas mirar.
No es necesario sino imaginarte y que sea a tiempo completo. Mi voz no tiene más fuerza, pero mi corazón quiere pintar tu memoria. Y que mis labios no sirvan para hablar, y que en cambio te puedan besar aún si no estás, porque tal vez el silencio no quiera ser solo tuyo sino de los dos cuando estemos dormidos. Si el viento acompaña cada paso del día, haréme su aliado y volaré en un suspiro, y tentaré al sol a nunca esconderse. Que el tiempo va y viene y yo sigo aquí, que mi llanto haga magia y como nube en tu cielo existir. Un instante puede ser eterno y tal vez una lágrima quiera ser feliz. Y ahora me tengo que ir, no puedo verte partir, permíteme el paso y deja de buscarme en recuerdos, míra hacia al frente que hoy quiero verte llegar.

                     Hay tiempo para querer... y hoy tus ojos me hacen quererte más.


                                                               Mauricio de la Rosa García, Copyright ©

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