Aprendiz de un ángel.
Hoy mirando al cielo me distraje y en el tiempo me perdí, y buscando rastros de mis huellas en la luna te sentí,
hoy cerré los ojos y tus brazos se posaron sobre mí, y tus labios siempre hermosos me besaron, sonreí.
Y soñé en las nubes con tus risas, y reí en mi sueño con el sol,
Y al caer el día abrí los ojos y extrañé el sonido de tu voz.
Tal vez serán las horas que en minutos se transforman, y sabrás que son las noches las que me han venido a rescatar. O tal vez será el viento que un susurro azul esconde, el que habrá contado al mar que hoy ni el tiempo va a importar.
Y es que extraño cada paso que a tu lado solía dar,
y es que extraño cada abrazo que ahora no quiero terminar.
Pero me has dado tantas cosas en la vida que jamás voy a olvidar,
me has enseñado desde como se ve la sonrisa hasta como se debe llorar,
me has dado tanta fuerza y hasta me has enseñado a vivir sin prisa,
que hoy a paso lento voy caminando y sé que algún día las estrellas me verán llegar.
Y hasta me enseñaste que el color se tiñe de amor,
cuando el corazón sonríe por más que sea eterno el dolor.
Mauricio de la Rosa García, Copyright ©
hoy cerré los ojos y tus brazos se posaron sobre mí, y tus labios siempre hermosos me besaron, sonreí.
Y soñé en las nubes con tus risas, y reí en mi sueño con el sol,
Y al caer el día abrí los ojos y extrañé el sonido de tu voz.
Tal vez serán las horas que en minutos se transforman, y sabrás que son las noches las que me han venido a rescatar. O tal vez será el viento que un susurro azul esconde, el que habrá contado al mar que hoy ni el tiempo va a importar.
Y es que extraño cada paso que a tu lado solía dar,
y es que extraño cada abrazo que ahora no quiero terminar.
Pero me has dado tantas cosas en la vida que jamás voy a olvidar,
me has enseñado desde como se ve la sonrisa hasta como se debe llorar,
me has dado tanta fuerza y hasta me has enseñado a vivir sin prisa,
que hoy a paso lento voy caminando y sé que algún día las estrellas me verán llegar.
Y hasta me enseñaste que el color se tiñe de amor,
cuando el corazón sonríe por más que sea eterno el dolor.
Mauricio de la Rosa García, Copyright ©
hermoso Mauri.
ResponderEliminarme llena de orgullo ser tu tía y que a tu corta edad me des lecciones de vida.
es cierto,... el corazón debe siempre sonreir.