Ven, quiéreme, escribe mis palabras
Me dijeron un día que cuando el alma se libera en un cielo de mil emociones, las nubes se forman de esperanza, alegría y amor. Me contaron esa vez en que los ojos de Dios brillaron en el mar, que uno no solo es capaz de pedir perdón sino que puede aprender a respetar. Me inspiraron a sonreir para el sol, me escucharon y me llenaron de amor. Me escribieron una noche en el corazón, y cuando lo leí, decía algo así: " Si tu sonries, nada puede salir mal. No busques la felicidad en el sol, que el sol busque el brillo en tu corazón" A cada ángel que conocí aquella tarde fui preguntando quien era el autor. Me contestaban a veces, a veces solo escuchaba el brillo de su resplandor. Seguí soñando en el cielo, seguí persiguiendo al creador, seguí leyendo esa frase que gritaba y gritaba en mi interior. Encontré una vez un ángel distinto, un ángel sin rostro, se veía especial. No me dejó preguntar, no me dejó respirar, se acercó a mi oído y al...