Hoy se tú para mí.

En el aire de días eternos y amargos en llantos de un triste cristal,
en el suelo besando tu rostro si sientes que hay horas de gran soledad,
enamórate hoy de mi dulce susurro que da fin a minutos de húmedo andar,
enamórate hoy del cemento en que yacen mis labios buscando tu piel.

Y en el más frío cuarto en que duermes de día esperando sanar,
en complejo disfraz que te envuelve y no deja salir a la dama que eres de verdad,
enamórate hoy del calor de mi cuerpo abrazando tus sueños en la eternidad,
enamórate hoy de mis versos, enamórate y déjate ver vestida de blanco,

enamórate y no tengas miedo a leer cada frase,
desnuda tu alma esta madrugada que es fácil quererte y tus ojos leer.

Enamórate hoy del respeto que te tienen las palabras de mi corazón.


                                                            Mauricio de la Rosa García, Copyright ©

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