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Mostrando entradas de noviembre, 2010

Sonríeme a color

He recorrido tantas veces el azul de tus mañanas, y ando buscando aquel verde de tu luz al despertar. He soñado varias noches con el rojo de tus besos, y con que llegue ese momento amarillo de tu sol. Tantas horas escondido en el violeta de esas flores, que algún día entre tus brazos turquesas se verán, tantos pensamientos grises que de blanco se pintaron, y una rosa así, hermosa, que se tiñe de tu piel. Cada imagen arcoiris que me inspiras dibujar, y cada frase en tu palabra del color de aquel cristal. Estoy pintando hoy un cuadro que te quiero regalar, con los colores de tus ojos acuarela en el mar. Matiz ternura en el papel en el que escribes sin querer, y un delineado corazón que se acurruca entre tu ser. Háblame de cerca, deja ya el miedo a querer, píntame en fuego y con amor y un transparente color miel.                                                  ...

Veinte puntos para ti.

Un primer segundo en el que quiero entrar, en el tercer cuarto de aquella vecindad, en esa quinta donde mi seis años se vieron pasar, y en una sétima aventura que a los ocho era fatal. Y quizás a las nueve campanadas en un décimo piso de tu catedral, donde serán once los besos que me quieras regalar, o tal vez besarte doce, si termino de cantar. Pues por estos trece versos que hoy escribo para ti, hay catorce o quince estrellas que por fin brillan en mí. Y contando diez más seis de tus labios aprender, a pronunciar las diecisiete formas en las que yo puedo querer, a respetar las dieciocho horas que ni en foto puedo ver, esas diecinueve o veinte pecas que en tu rostro quiero ser.                                                    Mauricio de la Rosa García,Copyright ©

Al aire y en el viento

Hay veces en que el suelo se convierte en nuestro cielo, hay veces que tu mirada hacia arriba no ve más, hay veces en que uno ya se inclina hacia el final, y hay veces tan oscuras que no quieren ni brillar. Pero es en ese instante en que levanto la cabeza, y escucho en una frase tu caricia al despertar, el viento que me habla de tu vida y las sonrisas, y el aire que me ayuda a poder tus lágrimas secar. En un instante unas palabras que escribimos se dibujan, y en el aire un poema mio que te quiere acariciar. En tal día tan brillante como el sol de aquella noche, en que susurra una brisa al tiempo y en él tu aroma celestial. Quizás ya sea tiempo de soñar al despertar, quizás sea momento de no irme y regresar, quizás aquel silencio de los meses al mirar, quizás son las palabras que dejaste a mi andar. ¿Por qué no en un suspiro al preguntar? ¿Por qué no en el viento... y en el aire? ¿Por qué no en mi vida...  y en tu ilusión? Una sonrisa al aire, y en el viento un a...

...Y nada.

Una noche en la almohada y en tu sed de saber más, una luna que se esconde y aparece por detrás, no quiero ponerme hoy a pensar en lo que quizás pueda pasar, no quiero ponerme a adivinar en si quieres o querrás. Quiero que hoy domingo en el cielo se dibujen mil estrellas, y que en mi alma brille una y en la tuya las demás. Quiero que hoy a oscuras tú te pongas a pensar y de lo que escribe el corazón no vuelvas a dudar. Déjame decirtelo tan solo una vez más, déjame decirte que estoy aquí y que siempre lo sabrás. Déjame verte poco a poco y lo que sientes al pensar, déjalo salir de su escondite, déjalo volar. Siente ese poema que te hice alguna noche, quiere que esa imagen no se borre nunca más. Siente una sonrisa que jamás pueda olvidar, y escucha esa canción que me enseñaste al cantar. Y en un instante de silencio pasa el viento,  y en mi silencio de un momento estás tú.                              ...

Juzga un corazón

Disculpe usted querida dama que en apresurarme he hecho mal, esperaré ahora al que ha mandado, y tal como al Padre escucharé en un recital, estoy aquí y dejo ver que entenderé lo que él ha designado. Que a la vida no apunte tan solo con un dedo, Y me lo dice usted que salió cantando entre las almas, que abra los ojos y no me niego, y que vea que el sol no solo brilla en las mañanas. Sé que tengo que cantar y agotar mi repertorio, y que sin mirar atrás correr sin aflicciones. Salir y limpiar mi corazón de tanto agobio, que me frena y no me deja liberar las tentaciones. Y la miraré de frente y acariciaré sus labios rojos, y tal vez un beso me diga lo que sintió, un instante nuestro y su belleza ante mis ojos, disculpe lo perfecto pero así un amor nació. Y quizás un fuerte llanto de emoción, el destino en sus manos, yo no tengo apuro, y aún si pasaran los años sin razón, acá hay un corazón que late rápido y muy duro. Yo no quiero ser el diablo y mucho menos un mal juez, quiero s...

En viento y papel

Cuando haya un vacío en el frente de tu corazón, si miras el mar y descubres que es sal en un vaso de llanto y dolor, cuando quieras hablar, cuando quieras que el cielo se vuelva a formar y si levantas la mano y te encuentras con lluvia que no quiere mojar, vuelve a cantar la canción del camino hasta el fin, acaricia esa guitarra sin cuerda que sabes que puede sonar, busca en el día un recuerdo y encuentra en la noche el silencio, toma esa nube que pasa a tu lado y siente el agua caer. Y tal vez algún día pueda escribir una imagen, y pintar un poema que quieras mirar. Y tal vez algún día sentarme en la mesa y poder caminar, cerrando los ojos para entender, que aun si encuentro un abismo no voy a caer, y que estás en mi día, dibujando sonrisas en viento y papel. Mauricio de la Rosa García, Copyright ©